leyendas de la semana santa sevillana


LEYENDA DEL SEÑOR DE PASIÓN





Esta leyenda cuenta que el Señor de Pasión, era y es, una imagen de talla completa, por lo cual lo vestían sólo hombres.

Una vez  hubo una hermana de Pasión muy echá pa´alante, y quería ver más de lo que debía. En una ocasión, en la cual estaban vistiendo al Señor, esta mujer entró y vio lo que no debía de ver… 
Y cuentan que esta mujer fue perdiendo la vista hasta quedar ciega completamente, esta expresión se puede atribuir a ceguera espiritual, por ser tan curiosa.

Otra leyenda sobre el proceso de tallaje del Señor de Pasión:

Cuenta la leyenda que tan real y hermosa le parecía al genial escultor Martínez Montañés, su Señor de la Pasión, que cuando se hallaba en pleno proceso de ejecución, con las escofinas, llegó un momento en que se quedó extasiado, cogió un martillo y lo golpeó, a la misma vez que le ordenó:
-¡Habla!, y este le habló.
Desde entonces se le conoce al escultor como "el hombre que habló con Dios".




LEYENDA: "EL SUEÑO DE ABELARDO CON LA ESPERANZA MACARENA"




Una noche,a altas horas de la madrugada, intensa lluvia y en un énclave sin igual, la Basilica de la Macarena,sucedió lo siguiente :
Abelardo, capillero o sacristán de la Macarena, se encontraba durmiendo, dadas las horas. En mitad de la noche la alarma de la iglesia suena
, se levanta corriendo se medio viste y sale corriendo hacia el interior de la iglesia desde su habitación. 
Comienza la observación y para su horror la Reina de San Gil no está en el altar. Empieza a recorrer el recinto y sigue sin aparecer. 


Al cabo de un rato suena el timbre de la casa Hermandad....
" -¿Quien podrá ser a estas horas y en esta situación?" se preguntó Abelardo.
Aligera la marcha y llega a la puerta.
Abre y observa a una señora ataviada con un chubasqueros negro y la mirada baja.
Pregunta abelardo ¿ Quién es usted señora ?
Cuando la mujer levanta el rostro no es otra que la dueña de la casa. 



Esto era un sueño de Abelardo y se lo contaba a los monaguillos de aquel entonces, ahora costaleros de la virgen.


LEYENDA DEL SANTO ENTIERRO




Esta Hermandad es, la popularmente llamada "La canina".
El origen de ésta corporación se encuentra unido a una leyenda que habla sobre la aparición a una paralítica de una talla de un Cristo Yacente al abrir un hueco en una pared de su casa situada en el barrio de los Humeros. 
 El suceso se sitúa junto a la Puerta de Hércules, donde vivía esta anciana paralítica que veía pasar sus días postradas en su lecho.
La anciana vivía aletargada hasta que un día los primeros rayos del alba iluminaron una de las paredes de la estancia, descubriendo ante su atónita mirada un hueco en la pared. Unos ladrillos se habían caído y habían descubierto una hoquedad en cuyo interior se encontró la imagen de Cristo yaciendo tras su muerte... La visión hizo que nuestra protagonista se levantara sobresaltada y caminara constituyendo un milagro.
Se piensa que este Cristo es el que tiene por titular la Hermandad del Santo Entierro.
Esta historia terminó por llegar a oídos de Fernando III quien mandó realizar una capilla para dar culto a la talla recién encontrada y con supuestos poderes curativos. Desde entonces se cree que ese es el origen de  la formación de la Hermandad. 




También conocemos que en 1582 existía una hermandad formada por el genovés Tomás de Pessaro quien, a la sazón, andaba extendiendo el culto al Santo Entierro de Cristo. Dicha hermandad tenía por titular a Nuestra Señora de Villaviciosa y se encontraba radicada en el barrio de Los Humeros, donde según parece, permaneció hasta el año 1600 año en el cual cedieron su sitio a los mercedarios. 
A partir de ahí dicha hermandad sufre una serie de penalidades que no consigue superar hasta el último cuarto del siglo diecisiete. Se sabe que fue en 1645 cuando se instaló el dragón que figura en el paso del Triunfo de la Santa Cruz y que en 1671 el misterio del Duelo quedó conformado como tal. 




Ya al final de dicho siglo, la hermandad consiguió cierto esplendor contando entre sus filas al rey Carlos II.  
En el Santo Entierro de Sevilla aparece un paso alegórico conocido popularmente como "la canina" que representa el triunfo de la Cruz sobre la muerte y de ahí la leyenda que podemos leer "Mors mortem superavit". 

Este paso recorre las calles de Sevilla el Sábado Santo y en él vemos un esqueleto que medita sentado sobre un globo terráqueo junto a un dragón agonizante, que simboliza el pecado.



LA HISTORIA DE TOMASÍN





La historia de Tomasín es muy intrigante, aún hoy día se siguen produciendo apariciones de este chico y siempre se suele dar en los días próximos a nuestra Semana Santa. Vereis, Tomasín era un chico de corta edad, huérfano de madre. 


Su padre trabajaba en una fábrica de ferrocarriles en el barrio de San Jerónimo y dado que la jornada laboral de este hombre era casi todo el día, decidió que Tomasín fuese cuidado por las monjas del convento de Santa Isabel. 
La ilusión de Tomasín era la de salir de nazareno con su cofradía de Los Gitanos, para ello las monjitas le confeccionaron la túnica, para que su padre lo metiera en las filas de nazarenos el Viernes Santo por la mañana. 
Tomasín contaba los días para vestirse de nazareno, pero tuvo la mala fortuna de caer enfermo meses antes de la Semana Santa. 
En aquellos años, la medicina no tenía los adelantos de hoy día, y Tomasín después de muchos días en cama, falleció 
La triste noticia se difundió por todo el barrio de San Marcos, y todos los vecinos quisieron acompañar a Tomasín hasta el cementerio. 
El velatorio fue multitudinario y a la vez estremecedor, resultaba muy doloroso ver a Tomasín amortajado con su túnica de nazareno. 
Aquella que nunca llegaría a estrenar. 
Aquel año, era distinta la noche del Jueves Santo. 
Su casa (antigua casa de vecinos, situada en la calle Vergara, número 9) donde años atrás era un revuelo de nazarenos de montesión, macarena, los gitanos, y algún que otro "armao" no parecía la de otros años. 
Todos echában de menos a Tomasín. 
Cuando el reloj marcaba las dos de la madrugada, cuatro hermanos de la Hermandad de Los Gitanos, atravesaban la fría plaza de Santa Isabel para enfilar la calle Enladrillada. 
Escucharon un sonido de puerta de madera que se abría, y ante sus asombrados ojos vieron la figura de un niño pequeño que con su antifaz puesto salía del convento con su varita en la mano. 
Estos hermanos ni siquiera pudieron dar un paso, quedaron petrificados a ver como la figura del nazarenito se perdía por la calle. 
Decidieron seguirle, pero ya era tarde, Tomasín había desaparecido, tan solo se encontraron una varita pequeña, tirada en el suelo, la recogieron y se la entregaron al día siguiente a las monjas del convento. 
La sorpresa de la Hermana superiora era tremenda al preguntar ¿cómo había salido esa vara del convento si la tenía bien guardada en sus aposentos. 
A pesar de haber pasado muchos años de esto, todavía hay personas que han visto en alguna ocasión salir un nazarenito a altas horas de la madrugada del Viernes Santo saliendo del convento y perdiéndose por las calle.
 

LA VERDADERA PATRONA DE SEVILLA

Muchas personas creen que la patrona de Sevilla es la Virgen de la Hiniesta y otros que es la Virgen de los Reyes.

Por los años 40, unos siete años despues de lamuerte y resurrección de Jesucristo, salió de Roma el Apóstol Santiago quien ya había recorrido la Palestina, Tiro, Sidón, Grecia e Italia, predicando el Evangelio. Desde Roma se dirigió a España, la mas importante y rica región de la Bética, embarcó para Sevilla a donde llegó e inició su evangelización.
Reunió un pequeño grupo de prosélitos a los que bautizó, nombró por jefe y obispo a un hombre honesto y misericordioso, a quien por su piedad bautizó con el nombre de Pio. Este Pio era de profesión escultor, y había nacido en Massia, un pueblecillo de pescadores en la orilla del río, entre los pueblos que hoy llamamos Puebla del Rio y Coria del Rio.

Este hombre era buen artista y se ganaba bien la vida haciendo esculturas para el adorno de los suntuosos edificios uqe se construían en Hispalis o Sevilla, y en su vecina Itálica.
Desde Sevilla marcho el Apóstol Santiago a evangelizar Granada, Córdoba y otras ciudades de la Betica, y habiendo vuelto a Sevilla, comunicó a Pio, que le acompañase a la región Tarraconense.
Se dirigeron hacia el norte por las calzadas romanas y habiendo llegado a Zaragoza, ante las dificultades que encontraban para convertir a aquellos paganos, el Apóstol Santiago se desalentó y sentados en la orilla del Ebro, lloraron ambos amargamente. Es entonces, cuando la Virgen María que todavia no había muerto, se les apareció a los dos, en cuerpo y alma, puesta de pié en la columna.

Tras aquella visión que les consoló y animó mucho, Santiago tranquilizados ya respecto al buen exito que le esperaba a su predicacion, mandó a Pio que volviera a Sevilla y le encargó vehemente labrase una estatua o imagen representando a la Virgen María puesta de pie en un pilar y que la colocase sobre el altar de su iglesia o casa de reuniones de cristianos en Sevilla, teniéndola como patrona, pues con la proteccion de la señora se mantendría la comunidad cristiana, y llegaría a cristianarse toda la ciudad. Obedecio Pio y valiendose de barro modeló una Virgen puesta de pie sobre la columna o pilar.
Esta imagen fue llevada a la casa donde se reunian secretamente los cristianos, o sea, la primera iglesia sevillana, que estaba situada a espaldas del circo de la ciudad. Dado que hoy por las excavaciones que se hicieron para construir la Avenida de la Cruz Roja hasta la calle Fray Isidoro de Sevilla o en la plaza que hay el grupo esacolar Queipo de Llano, vulgarmente conocido como el colegio de los moros.
Transcurridos mas de 200 años, el cristianismo fue autorizado y entonces se construyó la basilica hoy parroquia de San Vicente a la que fue trasladada la imagen del Pilar, patrona de Sevilla. Allí permaneció el resto del dominio romano y durante la epoca de los visigodos, hasta que el año 711 al producirse la invasión musulmana desaparece, ignorándose si dicha imagen fue destruida por los árabes, o si algún clérigo la sacó anticipadamente de Sevilla para ponerla a salvo y se encuentra en algún lugar del norte de España.
Pasada la ocupación árabe y reconquistada Sevilla por el Rey San Fernando se consagró como catedral la mezquita mayor o Aljama, en la cual el Obispo Don Remondo entronizó una imagen de Nuestra Señora con el nombre de Santa María de la Sede, a la que hizo patrona de la sede episcopal.
Siglos más tardes, fueron designadas como copatronas de Sevilla las dos mártires sevillanas Justa y Rufina. En el siglo XVII habiendose encontrado en el reino de Aragón una imagen escondida en una cueva, y que estaba aacompañada de una papel escrito que decia: "SOY DE SEVILLA, DE UN TEMPLO QUE HAY JUNTO A LA PUERTA DE CORDOBA", y su hallador el caballero aragones Mosén Tous, la trajo a nuestra ciudad, suponiendose que habia estado oculta desde la invasión arabe. Y dado que la iglesia mas cercana a la Puerta de Cordoba era la parroquia de San Julián, allí quedó depositada dándose el nombre de nuestra señora de la Hiniesta, porque Hiniesta en aragones es el nombre de la retama, y la imagen fue descubierta en un hoyo o cueva al pie de una retama.
El ayuntamiento de Sevilla queriendo honrar tan antiquisima imagen la hizo patrona suya, asi que la virgen de la Hiniesta no es patrona de la ciudad, sino patrona de la corporación municipal. Finalmente a mediados del siglo XX, el cardenal Don Pedro Segura y Saenz, que tenia especial devoción por la advocacion de la virgen de los Reyes, cuya imagen fue traida a Sevilla en tiempos del Rey San Fernando, y que siempre ha ocupado el altar de la capilla Real, decidió designar a la Virgen de los Reyes como patrona de la Archidiocesis, pero no de la ciudad. En resumen, la patrona de la ciudad es la virgen del Pilar, puesta por el primer obispo, que después fue santo, San Pio. Copatronas con la antes dicha virgen, son las dos santas mártires sevillanas Justa y Rufina.
Patrona de la Corporacion municipal lo es la virgen de la Hiniesta, que se venera en la parroquia de San Julián. y patrona de la Archidiocesis hispalense, es nuestra señora de los Reyes.
                                              LA VIRGEN LO QUISO ASI

La historia comienza con una confesión que hace José Luis Garrido Bustamante, ante el Pregon de la Semana Mayor que tuvo el honor de dar en el año 1990. En el y siempre según sus palabras "me atreví a trasladar a mi pregón de Semana Santa del año noventa páginas escondidas e intimas de mi vida cofrade".
Por eso conté lo de la Macarena.
Y fue una sorpresa para todos. Para mi familia. Para mis amigos cofrades.
Y para mi Hermandad del Calvario a la que debo agradecer el no haberme reconvenido cuando lo supo......
El caso es que nuestro escritor cuando era Diputado Mayor de Gobierno de la Hermandad del Calvario se escapaba todas las Madrugadas para ver a la Macarena, aunque como el dice " la deserción era transitoria, aunque tuviera lugar dentro de la Catedral y aunque se añadieran otro tipo de atenuantes diversos tales como el sigilo, la absoluta ausencia de repercusiones negativas y que el segundo celador general asumía la responsabilidad total durante esos escasos minutos que duraba la ausencia".José Luis Garrido Bustamante lo contó todo en su pregón, porque tenía que desnudarse y entregarselo todo al público, a sabiendas de que esa situación , la del encuentro con la Viirgen no se volvería a producir por muchos motivos, y de esa desazón le salió lo siguiente:
Yo no podre vestir nunca
la túnica macarena.
No porque soy como el árbol
aquel de las hojas secas
el que pusieron adusto
de un árbol verde a la vera.
El renegrido del fuego
el enlutado de pena,
el del ruan y el esparto
de la mayor penitencia.
Pero me atrevo a pedirle
un imposible a mi regla:
que me permita que torne
aunque una vez sólo sea,
entre columnas perdido,
hasta acercarme a la Puerta
que llaman Puerta de Palos
y es para mi Puerta Etérea
cuando a la puerta se asoma
toda la luz macarena.
Y que, otra vez, por ensalmo,
aquella cita volviera,
yo con mi negro de luto,
Ella vestida de Reina,
como en los años huidos
cuando dejaba las huellas
de la Hermandad Penitente
porque tenía que verla,
porque rezaban mis labios
Ave María Gratia Plena,
porque por fuerza tenía
que contemplar su belleza
con las ojeras moradas
con el cansancio en sus venas
pero más guapa que nadie,
más Virgen, más... Macarena.
Pero como la Virgen es así, decidió lo contrario. Y en la madrugada del año 1995 madrugada de lluvia intermitente ocurrió lo siguiente:
El Calvario se echó a la calle a su hora habitual aprovechando una pausa bonacible.
Caminando más deprisa que otras veces, ante un público con paraguas e impermeables, se alcanzó la Catedral. Yo iba en el puesto habitual que ocupo en los últimos tiempos y , al enfilar la nave por la que se sale a la plaza de la Virgen de los Reyes me dió un vuelco el corazón: Allí, en la Puerta de Palos, me estaba esperándo la Macarena.
Fue la noche insolita de las dos Esperanzas. Se quedó el paso de la Macarena, para preservarlo de la lluvia, poco antes de trasponer la puerta y , después de que el Calvario pasara, se hubo de quedar tambien el paso de la Esperanza de Triana porque arreció el agua cuando iba a salir.
Las dos Esperanzas frente a frente. La Virgen retratada en el oro de la Macarena y en la plata refulgente de Triana.
Pero eso fue despues.
Cuando los nazarenos del Calvario desfilaron delante de la Macarena, ella estaba sola, como si estuviera cansada de tanto ajetreo y de la inclemencia de la noche y se hubiera quedado allí haciendo lo que no hace nunca: aguardar que desfilasen ante Ella los nazarenos negros que van detrás. La Macarena se había quedado esperando.
Como os comentaba antes, ¿destino?, ¿milagro?, ¿casualidad?, el caso es que nuestro escritor fue complacido y volvió a tener esa cita con la Macarena que había escrito y pedido en sus versos. Que cada cual juzge y saque sus propias conclusiones.

Leyenda de Ntro. Padre Jesús de la Salud (La Candelaria)



El Viernes Santo del año 2000, tras la entrada de la Sagrada Mortaja, estuve con unos amigos tomando una copa donde me encontré a una vieja vecina de la infancia que hace años que no veía. Estuvimos charlando y poco a poco se formó una interesante tertulia. Todo empezó con los sucesos de la noche antes (madrugá del 2000) y fue derivando en distintas vivencias de los allí presentes. Para mi sorpresa, esta vecina narró unos sucesos que yo mismo viví indirectamente cuando era pequeño y que tenía prácticamente olvidados, lo que me estremeció al ir tirando del hilo. 
Todo ocurrió la noche de un Martes Santo de los años 70. Ya de madrugada, la madre de esta vecina llamó a nuestra casa (pues sabía que mis padres siempre han tenido la costumbre de acostarse tarde) y le pidió una tila a mi madre, pues decía que su hija había llegado muy nerviosa de ver las cofradías y no podía dormir. Mi madre le preguntó el motivo y ella no quiso entrar en detalles "mañana te cuento... una cosa que dice que ha visto". 


A la mañana siguiente recuerdo que me levanté escuchando a esta mujer y mi madre hablando muy acaloradamente y contemplando un periódico, la señora tenía los ojos de haber llorado, pero al aparecer yo por el salón callaron y mi vecina se fue. Por más preguntas que le hice a mi madre, ella sólo me dió evasivas. 

¿Quién me iba a decir a mí que años más tarde me iba a enterar de lo ocurrido cuando lo tenía casi olvidado? 

Al parecer esta chica que entonces tenía 15 ó 16 años llegó a su casa con la cara desencajada, la madre le preguntó que le pasaba y no quiso contestar. Se fue directamente a la cama. Al rato apareció por el salón porque no podía dormir, y por fin, su madre le hizo desahogarse: "Mamá, esta noche he tenido la experiencia más extraña de mi vida. Estaba viendo la Candelaria por los Jardines de Murillo con la prima y un amigo, y justo cuando el Señor pasaba por mi lado, he visto que ha hecho un gesto, cómo una señal, o ¡¡qué se yo!! Me ha mirado a los ojos y me ha hecho un gesto cómo de taparse la cara de horror o algo así. Luego le he preguntado a ellos y nadie había visto nada raro. Es cómo si sólo yo me hubiese dado cuenta, no paro de darle vueltas a la cabeza. ¿No sé si me estoy volviendo loca o qué?". 

Al cabo de un rato la tila hizo efecto y pudo dormir. 

Sin embargo, el estremecimiento mayúsculo fue para su madre. Imaginaos como se quedó, cuando se despertó con la trágica noticia de que a esa misma hora y, muy cerca de allí, habían violado y asesinado a una niña, que para más dolor y para más escalofrío tenía la misma edad que su hija y se llamaba igual que ella. 

Eso es lo que hablaba con lágrimas en los ojos aquella mañana de Miércoles Santo con mi madre. Tuvieron que pasar más de 20 años para que aquel niño, que era yo, conociese la historia. 

Pasada la Semana Santa lo hablé con mi madre, y lo recordaba perfectamente. Como es lógico, a diferencia de mí, ella no lo había olvidado.


Leyenda de la Macarena:



Como la capilla del Hospital estaba bien ahajada de imágenes, las monjas no encontraron un altar donde poner esta Virgen, pero en cambio hacía falta un reloj para el sevicio religioso de la comunidad y del propio Hospital, así que propuso el administrador cambiar la imagen de la Virgen por un reloj de campanas para la torre de la capilla.

Providencialmente, la Hermandad era poseedora de un reloj, que años atrás le había donado un devoto, para que pudieran seguir las horas de sus vigilias nocturnas, cuyo reloj no se había usado, porque se servían del que tenían los monjes basilios en el convento, pero permanecía guardado, en espera de que la Hermanda tuviera alguna vez, andando el tiempo, una capilla propia.



Hicieron los cofrades las gestiones con el adminstrador de las " Cinco Llagas ", para cambiar el reloj por la imagen, pero no queriendo el administrador perder totalmente la imagen, propuso que en la escritura no constase como permuta definitiva, sino como una cesión temporal, en virtud de la cual la Hermandad prestaba el reloj al hospital, y este prestaba la imagen a la Hermandad, con la condición de que solamente se podría cancelar este préstamo, exigieron los cofrades, a petición de la propia Hermandad, pero no podría cancelarlo por sí el hospital. Y para más seguridad de conservación de la imagen añadieron los cofrades, que en ningún caso se podría anular el pacto por simple acuerdo de la Junta de la Hermandad, ni por negociación escrita, sino que tendría que ser llevada la imagen al hospital para que pudiera surtir efecto la anulación de lo pactado.



Al poco tiempo de esto, el administrador del hospital, habiendo ya abundancia de relojes en Sevilla, por haberse establecido aquí algunos famosos relojeros, quiso devolver el reloj a la Hermandad y que le devolvieran a la Virgen, pero la Hermandad se opuso aduciendo que solamente si ella llevaba la Virgen por su voluntad al hospital podría quedar cancelado el contrato.



Pasaron los años y la Hermandad había abandonado el convento de San Basilio y se había establecido a San Gil. Cuando ocurrió cierto Viernes Santo, que durante el rato que duró la procesión, se produjo el hundimiento de la techumbre de la iglesia de San Gil, así que cuando la cofradía regresaba procesional mente a su parroquia se encontró que no podía entrar en el templo. Entonces los cofrades pensaron que lo más acertado era recogerse provisional mente en la capilla del Hospital de las Cinco Llagas, por ser el templo mas próximo a San Gil, y así encaminaron la procesión por el Arco de la Macarena, hacia la explanada del hospital.



Pero cuando llegaba ya a la cruz de piedra que señalaba ( donde ahora está la parada de los autobuses ) el límite donde empezaba el terreno propiedad del hospital, empezó a dar voces un anciano diciendo:
-¡¡ No la entréis, que la perderéis !! ¡¡ No entréis, que la perderéis !! .

Se detuvo el cortejo procesional justo en el límite de la explanada del hospital, y el viejo, entrecortad amente, explicó al Hermano Mayor, que él sabía que si la Virgen de la Macarena entraba en el hospital, se tendría que quedar ya para siempre en la capilla del hospital porque así estaba estipulado en el contrato que se había hecho ochenta años atrás.

-¿ Y como sabéis eso ? -preguntó el Hermano Mayor.
-Porque hace ochenta años, era yo aprendiz de relojero, y precisamente ayudé a mi maestro a instalar el reloj que la Hermandad dio al hospital a cambio del préstamo de la imagen de la Virgen. Allí mismo, ante el Arco de la Macarena, celebraron un consejillo los cofrades de la Junta de Gobierno y acordaron que en vez de meter la Virgen en el hospital, la llevarían a la capilla de San Hermenegildo, junto a la puerta de Córdoba, como así se hizo, y allí permaneció los días necesarios hasta que efectueron las reparaciones de la Parroquia de San Gil.

Si embargo aunque la leyenda fuese cierta, que no se sabe, el peligro ya ha pasado definitiva mente, ya que ha pasado mucho tiempo, y con motivo de una Santa Misión que se celebró en Sevilla, la imagen de la Macarena entró en el hospital, ( que era todavía hospital por aquel entonces ), pero a su salida no le pusieron obstáculo, y regresó a su basílica, con lo que se entiende que el hospital hizo dejación de su derecho, si es que alguna vez lo había tenido. Y ya, desde esa fecha, quedó libre la Hermandad de todo temor de perder su bendita y venerada imagen de la Virgen de la Esperanza Macarena.



Leyenda del Gran Poder:




El Pato Araujo colgó un día sus botas de delantero centro y su camiseta con cordoncillos como de pescadora playera, y puso un garaje. Tenía una vida próspera, cuya felicidad, ay, pronto se vio truncada con la grave enfermedad de un hijo. Lo llevó a los mejores médicos, sin que hallaran remedio. Con un hilo de esperanza en su desesperación, acudió muchas tardes a la iglesia de San Lorenzo, a pedirle al Señor del Gran Poder que lo curara. Un día y otro, hasta que el pobre muchacho murió. Entonces, enrabietado por el dolor de la guerra de la vida en la que los padres entierran a sus hijos, fue de luto a San Lorenzo y, encarándose con el Gran Poder, le dijo:



-- Que sepas que ya no vengo más a verte porque no has querido salvar a mi hijo. Así que si quieres verme, vas a tener que ir tú a mi casa...



Pasaron los años. Se celebró en Sevilla una Santa Misión en la que las imágenes de Semana Santa fueron llevadas a los barrios, para mover la devoción. Y llevaban al Señor del Gran Poder en modestas andas hacia Nervión cuando la noche se abrió en agua. Los hermanos que portaban al Señor buscaron inmediato refugio para la imagen bajo la tromba. Y vieron la puerta de un garaje. Llamaron. Era el garaje de Juan Araujo, quien oyó los intempestivos aldabonazos, bajó a abrir, preguntó quién era y oyó que le decían desde el tormentón:



-- Venimos con el Gran Poder, abra, por favor, para que no se moje el Señor.



A Juan Araujo le entró por cuerpo un repeluco de emociòn muy distinto a cuando marcaba los goles de cabeza al Atlético Aviación. Recordó sus palabras encorajinadas por el dolor en la iglesia de San Lorenzo, abrió la puerta y se encontró con el Gran Poder, que, como cumpliendo un desafío de Hombre, venía a verlo a su casa. Juan cayó de rodillas y lloró. Como habrá llorado ahora, en los verdes campos del Nervión definitivo, cuando se haya encontrado de nuevo al Gran Poder y, esta vez sí, con aquel hijo que murió. Hay veces en que la muerte es una devolución de visita.




Leyenda del cachorro:


Vivió en Triana un gitano, de los llamados castellanos nuevos, apodado "Cachorro", quien atravesando cada día el puente de barcas, junto al castillo de San Jorge, llegaba a Sevilla.
Un payo residente en la ciudad vino a sospechar de este hombre, pensando que su visita no era por otro motivo que el de cometer adulterio con su propia esposa. Los celos llegaron a tales extremos que, cierto día, sabedor de la visita cierta del gitano a la venta Vela, lo esperó oculto. No hizo mas que llegar, ajeno a la suerte q iba a correr, mientras sacaba agua del pozo que junto a la referida venta existía, le fue asestada siete puñaladas que le ocasionaron la muerte.
Se asegura que el escultor de la imagen del Cristo de la Expiración estuvo presente en el suceso y que tuvo oportunidad de presenciar la agonía del gitano Cachorro. Captó con la mirada el rostro de aquel moribundo en el instante de su muerte e hizo suya la expresión terrible que plasmó con toda naturalidad en la obra que en esos días estaba realizando.
La leyenda vino a completarse con la investigación llevada a cabo por la justicia en la que al fin se conoció la verdad. En efecto el gitano Cachorro visitaba cada dia a una mujer, aunque resultó que esta dama era en realidad su propia hermana bastarda. El gitano, en el intento de mantener el secreto por temor a perjudicarla, dado su origen, había sido descubierto y acusado de aquellas erróneas intenciones.

Leyenda de la Trianera




Muchos aseguran que es rigurosamente cierta y que fue vivida por ellos,y algo de realidad hay en ella.Pero lo que nadie duda es la belleza de esta historia,en la cual se nos hace entender el por que de la belleza(la Esperanza es siempre piropeada con la palabra "guapa")de esta Virgen,como es resultado de que en ella veamos reflejado lo mejor de nuestro sentimiento y de nuestras almas.

A finales de los años setenta,un hombre natural de Madrid y establecido alli quiso venir a conocer la Semana Santa de Sevilla,animado por su hijo de 15 años.A este hombre la vida parecia sonreirle,todo corria con viento a su favor;su situacion economica,sus amigos,su familia,su posicion social considerada y distinguida...

Este hijo suyo habia visto fotografias de la Esperanza de Triana y todo su interes era verla en la Madrugada del Viernes Santo;le parecia una imagen extraordinariamente bella,algo fuera de lo comun.El padre,un tanto esceptico,lo escuchaba y,sin querer quitarle la ilusion,accedio a ver lo que para el era una Virgen mas,que no destacaba precisamente por su belleza.

Cuando en medio del clamor y del entusiasmo aparecio la Esperanza,el hijo,acunado por los gritos que le decian ¡guapa! y los aplausos quedo maravillado y sonriente,feliz de contemplar aquello que consideraba un prodigio.Al padre,los piropos le parecian provenientes de partidismo y fanatismo de algunos,algo que no se correspondia con la realidad del rostro de la imagen.Pero lo que verdaderamente le llamo la atencion fue lo siguiente:de los ojos profundos de la Esperanza,este hombre veia caer lagrimas de verdad.Restregandose los ojos,no queria creerselo.Pero la miraba una y otra vez,y por mas que lo hacia,mas lagrimas veia caer de aquellos ojos negros.

Sorprendido,volvio a su ciudad sin querer prestarle demasiada atencion al tema.Pensaba que seria el efecto de la cera,o de una sugestion mental...
El hijo habia quedado prendado de la Esperanza.Tanto fue asi que al año siguiente volvieron otra vez ante la insistencia de el,que no queria perderse a la Virgen trianera caminando por sus calles.El padre,para autoconvecerse de que lo vivido el año anterior habia sido una enagenacion mental,acudio tambien con el hijo a contemplar el transito de la cofradia.
De nuevo la felicidad del hijo y la puesta en duda del padre de la supuesta belleza proclamada de la imagen.Claro que en medio del delirio de los trianeros y de la felicidad de su hijo,no dijo nada de esto.Pero la sorpresa le hizo temblar las piernas cuando vio de nuevo brotar llanto de los ojos de la Virgen.Confuso le pregunto a su hijo:
¿No...no te parece que llora de verdad?
¿De verdad?
Si,si,de verdad...¡Mira!¡Le caen lagrimas!
Papa las lagrimas son de cristal,como todas las imagenes...
Su hijo no veia aquello.Algo sintio en su interior este hombre que le dejo el espiritu preocupado,no se podia explicar como le podia pasar eso a el.A los pocos meses de volver a Madrid,el hijo cayo enfermo,y lo que parecia una simple enfermedad era la tapadera de algo mucho mas grave;el cancer habia minado el cuerpo del joven que,en tres meses,murio.
Todo fue derrota para este hombre;la vida le habia sonreido,pero ahora le daba la espalda,y se encontro con el vacio sin sentido de su dinero,de su situacion y de su consideracion social.Nada de eso le valia.Todos los dias y las noches tenia un afan descabellado:buscar a su hijo,que el consideraba tan solo perdido,como si recuperarlo fuera un hecho factible.
Aquella Semana Santa,quiso volver para ver a la Esperanza,la Virgen que tanto gustaba a aquel que se habia ido.Cuando aparecio el Paso de Palio,rompio a llorar acordandose de la felicidad de su hijo al vivir esos momentos los dos años anteriores.Temeroso de encontrarse con algo que no comprendia;miro el rostro de la Virgen.
Era la misma,pero...¡no lloraba...,le sonreia!.Le parecio entonces la imagen mas bella del mundo...¡¡Si,era guapisima,mas todavia!!.Penso que como no se dio cuenta antes,y en ese momento,la busqueda de su hijo perdido se la resolvio la Esperanza,pues,en su interior,sintio como le decia estas palabras:¡Esta conmigo!,¡Esta conmigo!
Comprendio entonces este hombre que su hijo viviria eternamente identificado con aquella Virgen,y que era el amor,la fe y la devocion de su hijo y de todos los trianeros lo que esculpia la belleza del rostro moreno de la Esperanza de Triana.



LEYENDA DE LA CANDELARIA


A continuación se va a desvelar una historia real que le ocurrió a una familia en tiempos de guerra:

Pablo parece ser que intervino en la fundación de la sevillana Hermandad de La Candelaria y siempre le tuvo una enorme devoción a esa Virgen Sevillana… 

Pues bien: Al estallar la guerra civil, Pablo vivía en Madrid, en la zona de la Puerta de Toledo y en la casa de al lado vivía la hermana de Pablo (llamémosla “Juana”) con su marido (llamémosle “;Matías”) que no tenían descendencia…

Pocos días antes de estallar la guerra, Matías –miembro destacado del Partido Socialista- al olerse que “algo” iba a pasar…. se marchó de Madrid y parece que se instaló en una ciudad castellano-leonesa (que luego –paradójicamente- quedó en la llamada “zona nacional”). Esa marcha causó una gran discusión en el matrimonio, que tuvo tal separación física un tanto “enfadados” entre ellos…

Estalla la guerra…y, con el paso de los días, la zona de la Puerta de Toledo pasa a ser “frente de guerra”…y Pablo hubo de buscar acomodo “seguro” para su familia….y lo encontró en un sótano de la calle Fernán González, en pleno Barrio de Salamanca, donde parece ser que el “bando nacional” se comprometió a no dirigir sus obuses ni bombas de aviación.

Su hermana Juana pues –lógicamente- se fue con ellos…y, con el paso del tiempo, enfermó gravemente… no haciendo más que repetir una cantinela de ¡me voy a morir y no voy a poder reconciliarme con Matías, con lo que siempre nos hemos querido!

Ante ello, Pablo entregó a su hermana una estampa de La Candelaria y le encomendó que dirigiera a ella sus oraciones en búsqueda de ver solucionada su depresiva situación. 

Una mañana, Juana dijo a su hermano: “Pablo,… 
¿sabes una cosa?...¡Que ya me puedo morir tranquila!….La Candelaria me ha traído esta noche a Matías, hemos hablado, nos hemos reconciliado, nos hemos dado un beso y hemos quedado estupendamente! Y lo más espeluznante: Eso pasó por la mañana….¡Y al anochecer SE MURIÓ Juana!..... 

Pasan meses y meses y, por fin ¡termina la Guerra Civil!...y, al cabo de más tiempo aún…¡Aparece Matías! que volvía de su “exilio” en tierras castellanos leonesas.

Y he aquí lo impresionante: 
Un día, en una comida familiar… Matías se puso a relatar lo siguiente: Que todas las noches soñaba que tenía alas y que intentaba llegar a Madrid a reconciliarse con su esposa Juana. Pero que cuando sobrevolaba la sierra madrileña le disparaban, caía al suelo y fracasaba en el intento.
Pero siguió contando que… un día, cuando estaba en pleno vuelo vio que se le apareció UNA SEÑORA CON UN MANTO AZUL…que le cogió de la mano y, llevándole por unos vericuetos, consiguió que llegara a Madrid, donde consiguió reconciliarse con su esposa Juana.
Pero lo espeluznante es que seguía diciendo dirigiéndose a la familia: “Pero… no vivíais aquí -en la Puerta de Toledo- sino que la Señora me llevó hasta UN SÓTANO, al que se accedía tras un portal, había que atravesar un patio, unas escaleras de bajada, Juana estaba en una cama turca….etc. etc. (HIZO UNA EXACTA DESCRIPCIÓN, con pelos y señales, DE ESE “REFUGIO” donde Pablo, su hermana Juana y el resto de la familia pasaron gran parte de la Guerra)

¿TRANSMISIÓN DE PENSAMIENTO?....¿INTERCESIÓN DE LA VIRGEN DE LA CANDELARIA? (La Señora con manto azul)….. ¡Quién sabe!...

Leyenda de Santa Genoveva:

Cuentan las leyendas sevillanas muchas cosas sobre nuestras hermandades quizás esto no sea verdaderamente una leyenda pero en el sevillano bario del Tiro de linea reside Nuestro Padre Jesús Cautivo en el abandono de sus discípulos y Nuestra Señora de Las Mercedes coronada.
Los tributos de este cristo es cuando Jesús fue abandonado por todos sus discípulos y por eso su barrio nunca abandona a Su Cautivo.
La leyenda cuenta como una mujer tenía un hijo de unos 8 años de edad, que le fascinaba la imagen del Cautivo el chico cayó enfermo, el le dijo a su madre que antes de morir quería ver a su Cautivo por última vez,la madre con los ojos tristes lo llevó ante él y mientras su hijo le hablaba de que pronto se rencontraría con él en el cielo la madre le pidió al señor que si curaba a su hijo esta iría todo el camino detrás de él para que nunca más se sintiera abandonado.
El señor del Tiro de Linea cumplió su promesa y la madre tal y como le dijo al señor lo acompañó todo el recorrido y así lo hizo la madre agradecida  año tras año para darle las gracias al Cautivo por haber curado a su querido hijo de tan horrenda enfermedad.
Por lo que se cuenta este niño padecía cáncer o alguna enfermedad parecida y al parecer gracias al señor del tiro de linea se curó. 
Los vecinos del barrio al ver a la madre año tras año acompañar a su cristo empezaron a seguirlo también sobre todo la mujeres con alguna promesa hacía él porque sabían que el señor del tiro de linea se las cumpliría y esa es la razón por la que muchas mujeres acompañan al cristo dese que sale y hasta que llega al límite de la carrera oficial, una para que su señor nunca esté abandonado y la otra por que saben que el señor del tiro de linea es capaz de cumplir cualquier promesa que le pidan.


5 comentarios:

  1. me Gusta mucho el blog y la verdad que la sección de leyendas es la que más me gusta
    sobre todo porque descubres cosas que los demás pues no saben aver sí seguís poniendo más leyenda por que la verdad están bastante bien yo por ejemplo sólo conocía la del Gran Poder y la del Cachorro sin embargo las demás pues no las había oído

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  2. Gracias por tu comentario y la leyendas no te preocupes que seguiremos buscando y poniendo las leyenda de la Semana Santa sevillana
    y sigue visitando nuestro blog y no te pierdas en la sección de curiosidades de la ss algunas fotos que colgaremos
    un saludo!!

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  3. que bonita la leyende de la Esperanza de Triana Coronada!! a del sueño del abelardo con a Macarena y La de Tomasín !!!

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  4. Son muy bonitas las leyendas todas actos de Fe que todo buen cristiiano deve sentir y sentira algun dia de su vida, por que jesus llama a la puerta de los corazones de todas las personas algunos se lo habren y otros, nos hizo libres

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  5. Da miedo yo estoy en sillas y buscare los fantasmas

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